Descalcificador 2017-04-10T09:00:05+00:00

Descalcificador

Los descalcificadores domésticos son depuradoras de agua que eliminan el exceso de cal mediante el proceso de la descalcificación.

Un descalcificador está compuesto por:

  • Una botella con resina
  • Un depósito de salmuera
  • Un sistema electrónico de control de ciclo
  • Una válvula mezcladora

¿Por qué tener un descalcificador?

Estos aparatos se instalan en la entrada de agua general y protegen y alargan la vida de todos tus electrodomésticos, además de mejorar el rendimiento y producir un ahorro de energía, de gasto en detergente y jabón y una mayor durabilidad de tu ropa.

Además, combinado con un filtro de ósmosis inversa, obtendrías el agua de mayor calidad en tu hogar.

Descalcificador por regeneración

Estos descalcificadores realizan el proceso de descalcificación en dos pasos: servicio y regeneración.

En el primero, el agua atraviesa las resinas que retienen la cal y el magnesio. El segundo paso, la regeneración, es imprescindible, ya que se llega a un punto que no es posible liberar más cal del agua a través de las resinas y es necesario inyectar sal por el compartimento para intercambiar los iones de cal y magnesio por sodio. De esta manera disponemos de las resinas nuevamente para proseguir con la retención de cal y magnesio.

Existen tres tipos de descalcificadores por regeneración:

  • Cronométricos: la regeneración se realiza con temporizador

  • Volumétricos: la regeneración se dispara al alcanzar un volumen de agua determinado

  • Electrónicos: el descalcificador cuenta siempre con una reserva que permite tener siempre agua descalcificada

Descalcificador por tipo de lavado

La resina a parte de la regeneración, requiere también de un proceso de lavado que puede realizarse de dos maneras, a favor de la corriente (cocorriente) o en el sentido contrario de la corriente (contracorriente). De hecho podemos clasificar un descalcificador según su tipo de lavado:

  • Cocorriente: el lavado se realiza a favor de la corriente, por gravedad

  • Contracorriente: como su propio nombre indica, el lavado se realiza en el sentido contrario de la corriente. Más eficiente, gasta solo la mitad de sal y de agua que el método cocorriente

Contacta con nosotros